viernes, abril 09, 2010

"LA MUERTE DE LINCES. UN TEMA SANGRANTE" por Purificación González de la Blanca













Purificación González de la Blanca




Primero fue la llamada leucemia felina, luego la tuberculosis, también felina, y ahora se trata de “una misteriosa enfermedad renal”, que está acabando con los 72 linces que permanecían cautivos para ser sometidos a un supuesto programa de cría en cautividad, es decir: los últimos linces de la Península Ibérica. De momento afecta ya a casi el 40% de los 70 ejemplares que están dentro de este programa repartidos en los cuatro centros de cría existentes. Como cabía suponer no se ha detectado esta enfermedad en los ejemplares que viven en libertad.


Es de manual que el lince, acostumbrado a recorrer a diario grandes distancias, no soporta la cautividad. Un lince enjaulado entra en una profunda depresión, que le produce una bajada de defensas y le hace desarrollar distintas enfermedades que no padecen los linces libres. Y no hay que ser biólogo ni veterinario para entenderlo: La enfermedad que aqueja a los linces desde hace tres décadas son los investigadores. En 2003 nos estremeció la historia de “Caracortada”. Quedó ciego como consecuencia de la captura, en la Sierra de Andujar, el 17 de julio de 2002, cuando contaba con 14 meses de edad. Murió a principios de 2003, dentro de una jaula, tras ser diagnosticado de tuberculosis. Había nacido libre, y estaba sano hasta que tuvo la desgracia de ser capturado. Lamentablemente a él le han seguido otros muchos, demasiados, linces: Acebuche, Maki, Wary, Nuria, Auriga, Rómulo, Alba, Román, Understand, Mary Angeles, Domingo, Javitxu, Carlos, Elsa, Escarlata, Borja, Garfio, Bárbaro…¿A qué seguir?


Sacrificados en nombre de oscuros intereses. El lobby del lince va en aumento mientras la población de este felino decrece. El tinglado económico es de tal envergadura que, como en el caso del ladrillo, será difícil desmontarlo. Así el Plan de Acción para la Cría en Cautividad cuenta con una directora técnica del programa ex-situ, un coordinador del comité de coordinación, responsables de áreas tan variopintas como manejo, aspectos genéticos, aspectos sanitarios, fisiología reproductora, investigación “in situ”, estrategia nacional, estrategia portuguesa, ministerio de M.A., etc. Y un coordinador del programa en Andalucía, otro en Extremadura, otro en Castilla-La Mancha, otro en Portugal…Y representantes de los centros de cría, empleados de los mismos, asesores nacionales e internacionales, biólogos, veterinarios, paisajistas, jardineros, tramperos, fotógrafos, ayudantes de laboratorio…Y otra legión de empleados de distintas sociedades y fundaciones que se dedican a obtener dinero de la ubre del lince.



Los escasos linces ibéricos que quedan soportan sobre sus débiles lomos un ejército de parásitos. El dinero fluye como un río. Subvenciones multimillonarias de las distintas administraciones y de numerosas empresas públicas y privadas, como La Caixa, el MEC, TECNOMASA, Glaxo Welcome, J.A., EGMASA, TRAGSA, etc. (26.860.000, 15.740.000, 30.000.000, 20.000.000 pts., 64.789 €, etc..). Y programas cofinanciados por el FEOGA, con diferentes partidas (119.000 €, 95.000 €, 482.561 €, 48.080 €…), el MMA (186.875 €), o los fondos LIFE (en los últimos años, 30.000.000 €, mas otros 26.000.000 €, para cría en cautividad. Dinero para destruir al lince ibérico, ya prácticamente desaparecido en Doñana, dinero para reintroducirlo en donde lo hicieron desaparecer. Minaron el territorio de Doñana, con cepos Víctor, de fabricación norteamericana, que dejaron lesionados o mutilados al 60 % de los linces capturados con ellos, finalmente prohibidos.



Pero continúan capturándolos con otros tipos de trampas, marcándolos, extrayéndoles sangre, persiguiéndolos, acosándolos, robando sus cachorros, lastrándolos con collares coloreados provistos de antena, que les impiden la caza, etc., ahora por cotos y fincas privadas. Pero la extinción del lince produce numerosos currículos, tesis, publicaciones por centenares (sobre la saliva, el esperma, los intestinos, las mucosidades, los ojos, los excrementos, el apareamiento, la reproducción, los cachorros… del lince), conferencias, viajes…y mucho dinero.



Los proyectos con el lince como protagonista nunca finalizan. Cuando los Fondos LIFE se condicionaron a planes de conservación, y no a investigación, sacaron de la chistera el denominado “Programa de Conservación Ex-Situ”, o sea, la supuesta “cría en cautividad”, consistente en robar linces de las camadas que aún sobreviven en cotos de caza y fincas privadas para utilizarlos como reproductores. Olvidando no solo que el lince no soporta la cautividad, sino que, además, un lince nacido en estas condiciones, de una madre cautiva, no puede aprender las pautas de comportamiento de sus progenitores que le permitan sobrevivir en libertad: jugar, campear, cazar, defenderse en la naturaleza….La supervivencia del lince exige el cese inmediato de toda esta cuadrilla de incompetentes y oportunistas. Y la liberación de todos los linces cautivos. Porque el tema sangra.



Purificación González de la Blanca es Ex Vocal del Patronato de Doñana, Conservacionista pionera de AGADEN, Escritora, Abogada Ambiental y colaboradora del Programa de Investigación "Las Huellas de la Memoria"

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